Capítulo I [Sobre el presente perpetuo] - Chapter I [About the perpetual present]
Capítulo I - Español
Diversos pensadores llaman la atención sobre la decisiva y creciente influencia que tienen en nuestras vidas los medios de comunicación, las redes sociales y los entornos virtuales.
El incesante bombardeo de imágenes y contenidos que nos proporciona -sin pausa- la tecnología, genera necesidades que tienden a potenciar el consumismo en forma constante e ilimitada. El flujo ininterrumpido de noticias, mensajes e imágenes nos aturde y nos enceguece y configura un tiempo vertiginoso en el que sólo parece existir el ahora, un presente perpetuo.
Vivir un presente perpetuo nos hace perder perspectivas y fundamentalmente nos dificulta, cuando no nos impide pensar y proponer un futuro diferente.
La vida tiende así a quedar desprovista de sustancia.
Vivimos una imposibilidad de asumir el pasado -más allá de una mera moda cíclica- o el futuro como posibilidad real, fuera de la ciencia ficción literaria y cinematográfica.
No aprendemos de lo ocurrido ni estamos dispuestos a trabajar por un proyecto firme para lo venidero.
Vivimos en la unicidad de un presente que todo lo abarca y que desecha con rapidez lo acontecido como desfasado y lo futuro como irrelevante (ya que no puede ser noticia lo que aún no pasó).
La rapidez, lo inmediato y lo simultáneo son los efectos más notorios de la superposición del ciberespacio y el ciber tiempo. El ritmo de la vida cotidiana se hace cada vez más veloz porque en ella se condensan demasiados estímulos; como consecuencia, el tiempo percibido parece desvanecerse casi sin dejar rastros. “El tiempo carece de un ritmo ordenador”, escribe Byung-Chul Han
Los sujetos de la modernidad contemporánea están ya identificados con lo fugaz y lo efímero, se encuentran adheridos a sus efectos, alienados por la vorágine de los estímulos de la red global. La vida, señala Byung-Chul Han (2015), “[…] ya no se enmarca en una estructura ordenada ni se guía por unas coordenadas que generen una duración” (Han, B.-C, 2015, La salvación de lo bello, Herder, p. 9)
Chapter I - Inglish
Various thinkers draw attention to the decisive and growing influence that the media, social networks and virtual environments have on our lives.
The incessant bombardment of images and contents that technology provides us with -without pause- generates needs that tend to enhance consumerism in a constant and unlimited way. The uninterrupted flow of news, messages and images stuns and blinds us and configures a vertiginous time in which only the now seems to exist, a perpetual present.
Living in a perpetual present makes us lose perspective and fundamentally hinders us, when it does not prevent us from thinking and proposing a different future.
Life thus tends to be devoid of substance.
We live an impossibility to assume the past -beyond a mere cyclical fashion- or the future as a real possibility, outside of literary and cinematographic science fiction.
We do not learn from what has happened, nor are we willing to work for a firm project for the future.
We live in the uniqueness of an all-encompassing present that quickly dismisses the past as outdated and the future as irrelevant (since what has not yet happened cannot be news).
Speed, immediacy and simultaneity are the most notorious effects of the superimposition of cyberspace and cybertime. The rhythm of everyday life is becoming faster and faster because too many stimuli are condensed in it; as a consequence, perceived time seems to vanish almost without a trace. "Time lacks an ordering rhythm," writes Byung-Chul Han.
The subjects of contemporary modernity are already identified with the fleeting and the ephemeral, they are attached to its effects, alienated by the maelstrom of stimuli of the global network. Life, notes Byung-Chul Han (2015), "[...] is no longer framed in an ordered structure or guided by coordinates that generate a duration" (Han, B.-C, 2015, The Salvation of the Beautiful, Herder, p. 9).
Translated with www.DeepL.com/Translator (free version)
Comentarios
Publicar un comentario